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Retrato de Nanda Lenzi

Artista visual

Nanda Lenzi

Artista visual y navegante. Llegó a la pintura desde una necesidad de expresión y transformación, y desde 2024 trabaja en expresionismo abstracto: obras que funcionan como mapas y coordenadas emocionales de una travesía hacia el universo interior.

Origen: Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, Argentina

Obras

5 obras

Exposiciones

Biografía

Nanda Lenzi nació en Montevideo, Uruguay, en 1976, y en 1984 se trasladó a Buenos Aires junto a su familia. En el año 2000 se recibió de Contadora Pública Nacional en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.

Su primer contacto genuino con el arte sucedió en 2012, dando los primeros pasos en la pintura figurativa en el taller del artista plástico y profesor Alberto Pecznik. A esa disciplina se dedicó hasta 2024, cuando comenzó sus obras de expresionismo abstracto en el taller de la artista plástica y profesora Patricia Zúkalo. Desde 2012 ha experimentado con diversas técnicas, utilizando acrílico y óleo, entre otros materiales, para plasmar sus obras en lienzos sobre bastidor. Gran cantidad de ellas forman parte de colecciones privadas en la Argentina y en Uruguay.

Se formó además en Galerismo y gestión de artes visuales y en Curaduría y mercado del arte (ICC — Universidad Nacional de Córdoba), y obtuvo su título de Timonel en el Yacht Club Olivos.

La artista se define como artista visual y navegante: dos caminos que se entrelazan. Llegó al arte desde una necesidad interna de expresión y transformación, sintiendo el llamado de algo más vasto, más libre, más incierto. Navegar es, para ella, una forma de ser y estar: dialogar con el viento, interpretar el movimiento del agua y aceptar que no todo está bajo control. Lo mismo se refleja en su práctica artística, al dejar que la materia hable, que el color respire, que lo inesperado entre en la obra sin resistencia. En cada trazo, como en cada virada, hay riesgo, intuición y coraje. Cada una de sus obras refleja un fragmento de ese recorrido: no son sólo imágenes, son mapas, derivas, coordenadas emocionales de una travesía hacia el universo interior, donde lo invisible se vuelve visible.